Hoy te he encontrado.
No me conoces, y realmente yo a ti tampoco. Pero al verte por primera vez.. sentí que te conocía. Por un momento sentí estar en tu cabeza.
Todas esas cicatrices en tu cuerpo, tan idénticas a las mías que te reconocí al instante. Tan metódico, tan específico... que te supe igual que yo.
No se porqué, pero sentí que quería conocerte del todo. ¿Por qué? ¿Qué pensabas? ¿Qué pensabas cuando lo hacías? ¿Que pensaste cuando lo hiciste por primera vez? ¿ Y cuando lo hiciste por vez 30 o 50? ¿Era entonces un acto reflejo ya, o aún respondías a la ira del momento? ¿Cuando lo hiciste por primera vez? ¿Y por qué fue? ¿Que sentiste cuando te diste cuenta del poder del dolor?
No creo haber visto ninguna herida abierta, al menos a la vista.. ¿Has parado? ¿por qué? ¿Cómo lo has hecho?
¿Sigues teniendo las mismas ganas que yo?
De repente eres una obsesión en mi cabeza. Todas esas preguntas... si solo pudiera estar contigo una hora y hacer que desaparecieran las incógnitas... que desaparezca la obsesión.
Si solo estuvieras tan descarriado como yo y quisieras contestarlas...
Los espejos...
Siempre han mostrado aquello que muchas veces nos empeñamos en ocultar...
Pero... ¿porque huirlos?
domingo, 23 de febrero de 2020
miércoles, 8 de enero de 2020
Sumas incorrectas 1
Aquel día muchas personas perdieron la vida, y muchas mas perdieron a alguien. Mucho se perdió aquel día en que los trenes volaron en Madrid.
A 360 kilómetros yo también perdí algo, algo totalmente ajeno a esas vidas.
Aquel día vi y sentí el dolor de una persona, que creía perdido a su amor en uno de esos trenes. Su dolor era tan tangible que se podía ver y palpar. Lo sentí como mío. Por un momento yo también creí haber perdido a esa chica pelirroja que solo conocía por sus fotos.
Y le vi derramar lágrimas, al chico que había empezado a ser algo mas que un amante para mi. La persona que me había dado aquellas sensaciones que ansiaba desde hacia tanto tiempo, que me había hecho conectar con alguien por primera vez. Quien al mismo tiempo que me hacía descubrir tantas cosas buenas y malas sobre mi misma, al mismo tiempo que le quitaba a el su máscara de sociedad...
Le vi derramar lagrimas de miedo por haber perdido a alguien a quien decía no amar.
Y yo sentí todo aquel dolor. Su dolor por creerla perdida para siempre, su dolor por seguirla queriendo aun... y mi dolor por ver perdido aquello que creía que comenzaba para mi.
Y aquello fue sumando cosas en mi. Nunca he olvidado esa sensación ni esas lagrimas.
jueves, 26 de diciembre de 2019
Tuve que descubrirme y luego, reinventarme.
Tuve que descubrir quién había sido y porqué, y verlo todo con otros ojos y con otro color, como los caleidoscopios de mi infancia.
Me creí una nueva versión de mi. Una versión a color.
Una versión que ya no anhelaba los calcetines olvidados ni los espejos para descubrirse.
Pero como las princesas, yo también acabé encontrando una rueca con la que pincharme un dedo.
Y recordé el color de la sangre.
Tuve que descubrir quién había sido y porqué, y verlo todo con otros ojos y con otro color, como los caleidoscopios de mi infancia.
Me creí una nueva versión de mi. Una versión a color.
Una versión que ya no anhelaba los calcetines olvidados ni los espejos para descubrirse.
Pero como las princesas, yo también acabé encontrando una rueca con la que pincharme un dedo.
Y recordé el color de la sangre.
viernes, 3 de mayo de 2019
Como siempre
De vuelta, siempre de vuelta. Porque a nadie le importa, como siempre.
Nadie ve que no hay suelo donde piso. Nadie ve que no me veo en el reflejo del espejo.
Nadie ve que grito por dentro.
Nadie mira cuando lloro por fuera.
Ya lo dije una vez, es el mismo cuento una y otra vez. Nada cambia, solo hay actores nuevos y nuevos decorados. Pero es la misma historia siempre.
A pesar de los calcetines encontrados, la colección de calcetines. Las miles de noches enredados. Las palabras y las miradas. A pesar de todo... vuelve a ser lo mismo de siempre.
Y como siempre, tu no miraras aquí.
Porque a nadie le importa.
Ya no se si recordaré como se jugaba a este juego.
Nadie ve que no hay suelo donde piso. Nadie ve que no me veo en el reflejo del espejo.
Nadie ve que grito por dentro.
Nadie mira cuando lloro por fuera.
Ya lo dije una vez, es el mismo cuento una y otra vez. Nada cambia, solo hay actores nuevos y nuevos decorados. Pero es la misma historia siempre.
A pesar de los calcetines encontrados, la colección de calcetines. Las miles de noches enredados. Las palabras y las miradas. A pesar de todo... vuelve a ser lo mismo de siempre.
Y como siempre, tu no miraras aquí.
Porque a nadie le importa.
Ya no se si recordaré como se jugaba a este juego.
sábado, 20 de octubre de 2018
miércoles, 21 de febrero de 2018
sábado, 8 de julio de 2017
Un poquito de mi para quitar el mal sabor de boca...
Escribo tirada en el sofa mientras el juega en el pc y me tira besos de vez en cuando, y nuestros dos gatos vaguean en el suelo. Si, esta soy yo. Muy de rosa todo, ya lo se.
Aunque las marcas se quedaron, ya no las miro de la misma manera. Por primera vez pienso en cubrirlas, en dibujarlas. En transformar un dibujo feo en algo bonito. Una cover de la vida.
Hay montones de calcetines mezclados por nuestra casa ahora.
Si, estoy arriba del todo. Me dan ganas de gritar:¡¡ ESTE ES MI SITIO!! AQUI ARRIBAA!
Ya no hay espejos, solo los que uso para maquillarme antes de mis conciertos y los que uso para vernos a el y a mi jugar...
Y no, no he olvidado como es estar abajo, eso no se olvida, y a veces alguna sombra me lo recuerda aun, pero ya se como hablar con las sombras.
Gracias a todos por estar ahí leyendo. Seguire escribiendo cuando deje de vomitar arcoiris cada mañana cuando amanezco a su lado. Cuando aprenda a no escribir en rosa.
Ciao!
Escribo tirada en el sofa mientras el juega en el pc y me tira besos de vez en cuando, y nuestros dos gatos vaguean en el suelo. Si, esta soy yo. Muy de rosa todo, ya lo se.
Aunque las marcas se quedaron, ya no las miro de la misma manera. Por primera vez pienso en cubrirlas, en dibujarlas. En transformar un dibujo feo en algo bonito. Una cover de la vida.
Hay montones de calcetines mezclados por nuestra casa ahora.
Si, estoy arriba del todo. Me dan ganas de gritar:¡¡ ESTE ES MI SITIO!! AQUI ARRIBAA!
Ya no hay espejos, solo los que uso para maquillarme antes de mis conciertos y los que uso para vernos a el y a mi jugar...
Y no, no he olvidado como es estar abajo, eso no se olvida, y a veces alguna sombra me lo recuerda aun, pero ya se como hablar con las sombras.
Gracias a todos por estar ahí leyendo. Seguire escribiendo cuando deje de vomitar arcoiris cada mañana cuando amanezco a su lado. Cuando aprenda a no escribir en rosa.
Ciao!
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